Teatro, música, poesía y danza se darán la mano en un recorrido nocturno por el cementerio de Ciriego

  •  La visita será el viernes 1 de junio, a las 21.30 horas, con motivo de la ‘Semana para descubrir los cementerios’
  •  El Orfeón cántabro, la soprano Estrella Cuello, el poeta Eneko Vilches o la bailarina Alia Dovidena serán algunos de los protagonistas de esta cita
  • ·El objetivo es dar a conocer el patrimonio histórico artístico del recinto y mostrar su “aire más romántico” a través de las distintas artes

 Teatro, música, poesía y danza se darán la mano en un recorrido nocturno por el cementerio de Ciriego para dar a conocer su patrimonio histórico artístico con motivo de la ‘Semana para descubrir los cementerios’.

La visita será el viernes 1 de junio, a partir de las 21.30 horas, y servirá para mostrar a los participantes la belleza del atardecer y del cementerio a la luz del crepúsculo y de la luna.

Titulada ‘Nocturno’, la visita se enmarca dentro de las actividades que organiza el camposanto santanderino para la difusión y puesta en valor del rico patrimonio que atesora.

Según ha explicado la concejala de Economía y Hacienda y vicepresidenta de la Sociedad Cementerio Jardín, Ana González Pescador, en esta ocasión se trata de mostrar el “aire más romántico” de Ciriego a través de distintas expresiones artísticas en una visita “guiada por la luna y el fuego”.

El recorrido partirá de la entrada del cementerio y, desde aquí, los asistentes transitarán por cuatro espacios metafóricos: el Crepúsculo (la dama que da paso al velo de la noche), la Luna (la dama de la noche que nos guía), el Amor (la pasión que vence a la muerte) y la Melancolía (la triste belleza de la partida).

En ese paseo por el cementerio se intercalarán música, poesía, teatro y danza, contando para ello con la participación de la soprano Estrella Cuello, el poeta Eneko Vilches, la bailarina Alia Dovidena, y los músicos Miren Zubeldia y Javier Laboreo. 

Participarán también la fotógrafa Belén de Benito, en colaboración con Javier de Benito y Telmo Menéndez, así como la Escuela de Artes Escénicas del Palacio de Festivales de Cantabria, dirigida por Roberto Pérez, y el Orfeón Cántabro, bajo la dirección de César Vinagrero.

En la organización de la velada colaboran el Colegio Oficial de Arquitectos de Cantabria y su vocal Domingo de la Lastra, la empresa de sonido Strong y Musical San Fernando, y se cuenta con el patrocinio de Grupo Cántabro.

González Pescador ha invitado a todas aquellas personas que quieran conocer el patrimonio del cementerio santanderino desde otra perspectiva a participar en esta jornada, que brinda la oportunidad de disfrutar de una visión totalmente distinta del camposanto para ensalzar su valor histórico y artístico.

 Historia y patrimonio de Ciriego

El cementerio de Ciriego se inauguró en 1893 y supuso una obra sobresaliente entre los recintos funerarios contemporáneos, que se vio enriquecida a medida que se fue ocupando con panteones y sepulturas.

En el recinto dejaron su huella arquitectos, escultores y maestros artesanos famosos por otros trabajos en ciudades europeas como Génova, Milán, París o Madrid, y quedó también reflejada una parte de la expresión artística de los creadores del siglo XX.

Entre las piezas más sobresalientes se encuentran, por ejemplo, el monumento a la tragedia del Cabo Machichaco, la sepultura primigenia de Augusto González Linares o la escultura yacente Rosa Meana.

También destacan panteones como los de Arechavala, Cué, Cué Fernández, Fernández Bravo, Pardo de Santayana, Hedilla, García Quintanilla, González Torre, Haro, Junco, Marín García, Martínez de las Heras, Meana, Víctimas del Machichaco o Prieto Lavín.

Memorias de piedra y terciopelo

Memorias de piedra y terciopelo | El Diario Montañes

Memorias de piedra y terciopelo

Diecinueve visiones sobre el cementerio de Ciriego, su patrimonio, la muerte o el recuerdo confluyeron en la jornada ‘Postales desde el umbral’

Participantes y organizadores de ‘Postales desde el umbral’. /Daniel Pedriza
Participantes y organizadores de ‘Postales desde el umbral’. / Daniel Pedriza
MADA MARTÍNEZsantander

En un cementerio se puede rastrear la memoria propia y la de un territorio, ambas diseminadas en tumbas, panteones, monolitos, nichos, placas, breves huellas en un parterre. También los huecos vacíos y aquellos que no están representados son memoria.

Los 19 participantes del proyecto ‘Postales desde el umbral’ han realizado ese ejercicio de rastreo en lo personal o en lo colectivo tomando Ciriego como referencia. El acto, coordinado por María Bolado, directora del Cementerio, y Patricia Gómez, responsable del área de patrimonio, se celebró en el Colegio de Arquitectos el pasado noviembre. Los participantes tenían tres minutos para exponer su visión de Ciriego, la muerte o la historia. Fijaron su atención en hechos, detalles o asuntos muy distintos: un avioncillo de metal, el rumor del mar junto al camposanto, un monumento histórico.

Instante de ‘Phraser III’.
Instante de ‘Phraser III’. / Alia Dovidena y Chema Armengou

Esto último inspiró a Francisco Gutierrez, presidente del Centro de Estudios Montañeses. El Cementerio de Ciriego exhibe en una de sus imágenes corportivas el monumento funerario que conmemora a las víctimas de la Compañía Trasatlántica que fallecieron en la explosión del vapor ‘Cabo Machichaco’, ocurrida en 1893. Los trabajadores de la compañía estaban en otro vapor fondeado en la bahía, y acudieron en ayuda del Machichaco cuando éste comenzó a incendiarse. La explosión les pilló de pleno, y provocó decenas de fallecidos, entre ellos, oficiales, tripulantes o subinspectores de la compañía. Cuatro años después, ésta adquirió una parcela en Ciriego para construir un monumento de piedra. Francisco Gutierrez explicó todo esto, y, sobre todo, se detuvo en los entresijos de la autoría del monolito. Aunque la prensa del momento asignó el proyecto a Adolfo G. Cabezas, el autor legítimo parece ser el escultor sevillano Antonio Susillo. El tira y afloja quedó reflejado en los periódicos de la época.

La visión de Gutiérrez fue una de las más pegadas al patrimonio artístico de Ciriego, junto con la del médico Aurelio G. Riancho, quien habló sobre el panteón de Adolfo Pardo Gil (obra del arquitecto Javier González-Riancho); la de la concejala y vicepresidenta de la Sociedad Cementerio Jardín, Ana González Pescador, que contó cómo se ha recuperado el panteón de la familia Uzkudun, o la de la historiadora Esperanza Botella, quien habló del monumento a los ‘Héroes de la libertad’ de la revolución de 1868. Mario Crespo, director del Centro de Adultos de Santander, se decantó por el panteón de los Menéndez Pelayo, y se centró en Enrique, «un poeta bueno», el custodio del legado de su hermano Marcelino.

El avión de Salvador Hedilla.
El avión de Salvador Hedilla. / Domingo de la Lastra

También el arquitecto y pintor Domingo de la Lastra eligió un elemento arquitectónico: el monumento al aviador Salvador Hedilla, el primero en volar de la Península a las Baleares, protagonista de muchas exhibiciones, muerto en accidente de aviación en 1917. De la Lastra se detuvo en el pequeño avión que corona el monumento: «En este lugar tan solemne aparece este signo de la inocencia», indicó.

Las tumbas y la historia

Escribe Cees Nooteboom en la introducción de su obra ‘Tumbas de poetas y pensadores’: «¿Por qué visitamos la tumba de alguien a quien no hemos conocido en absoluto? Porque aún nos dice algo, algo que sigue resonando en nuestros oídos, que hemos retenido e incluso no hemos olvidado, que nos sabemos de memoria y de vez en cuando repetimos, en voz baja o en voz alta». A Manuela Alonso, directora del Centro de la Imagen de Santander, la tumba de María García del Moral le resuena y le aporta en su investigación sobre esta fotógrafa aficionada, singular y valiosa. Alonso habló sobre su figura y sobre las actas de los cementerios como fuentes de datos. Las actas de Ciriego le ayudaron a componer el árbol genealógico de María G. Del Moral, y seguir tirando del hilo de su historia.

Dovidena y Armengou presentaron la propuesta de danza ‘Phraser III’; y De Benito, la videocreación ‘Era de tercipelo’

La historiadora del arte Sara del Hoyo señaló los cementerios como contenedores de huellas esenciales para componer la historia de un territorio. Ella se detuvo en un panteón bastante austero, el de Estanislao de Abarca Fornés, un tipo que estuvo vinculado a las principales empresas de la comunidad en la primera mitad del siglo XX. Por otra parte, la arquitecta Estefanía Sánchez y Álvaro Carrasco, arquitecto técnico, optaron por explicar la evolución estética de las lápidas de Ciriego: desde la simplicidad de principios del siglo XX hasta la uniformidad granítica actual, pasando por la incorporación de relieves, detalles, anillas, vidrios… Sánchez y Carrasco mostraron además una selección de lápidas fuera de la norma, como esa que exhibe la imagen de una furgoneta blanca junto al nombre del fallecido.

Visión de terciopelo

Se plantearon visiones muy personales, como los ‘Mensajes de ultratumba’, de José Ramón S. Viadero, vinculadas al recuerdo o al hecho de la muerte y la despedida. La fotógrafa Belén de Benito presentó la videocreación ‘Era de terciopelo’, compuesto por imágenes del camposanto (su sombra sobre una tumba, destellos de luz sobre los nichos), voz en off y música, desde las que evocó a una abuela fallecida, y los elementos que componían ese universo nieta-abuela, entre ellos, un cortinón de terciopelo. «Era de terciopelo. La sensación que tuve cuando entré allí por primera vez. Recuerdo andar por aquellos pasillos con la esperanza de volver a encontrarla, aun sabiendo que ya no estaba. Por el camino. El mar. Las luces. Las sombras. El cielo azul. Las tumbas antiguas, algunas de ellas de niños. ¿Cómo se puede morir un niño?».

Instante de ‘Era de terciopelo’.
Instante de ‘Era de terciopelo’. / Belén de Benito

La bailarina Alia Dovidena y el productor musical Chema Armengou presentaron otra videocreación, ‘Phraser III’, una pieza de danza frente a un bloque de nichos todavía por ocupar que habla del cambio de un estado a otro. Y la cellista Miren Zubeldia interpretó ‘Zarabanda’, de la suite para violoncello nº 2 de Bach, mientras tras ellas se proyectaba el poema ‘Armonía’, José Hierro. «¿Quién se olvida que es cuna y tumba, día/ y noche, honda raíz y flor que brota,/ luz, sombra, vida y muerte hasta los bordes?», inquiere el poema.

También aportaron otras visiones el pintor Fernando G. Valdeón, José Manuel Hernández, adjunto del capellán de Ciriego, Alejandro Quintana (Samot) y Javier Laboreo, músico y director del Conservatorio Ataúlfo Argenta, quien quiso armar un ‘Paisaje sonoro de Ciriego’, y consiguió que el público asistente imitara, casi susurrando, el sonido del mar.

Noticia DM

Trabajos de restauración del panteón de la familia Uzcudun

Los trabajos de restauración del panteón de la familia Uzucudun se iniciaron el pasado mes de septiembre y se prevé que finalicen antes de la festividad de Todos los Santos. Desde el cementerio estamos orgullosos de recuperar una de las pocas obras autógrafas del que fuera arquitecto municipal Casimiro Pérez de la Riva.

La familia Uzcudun, emparentada con el insigne arquitecto, encargó en 1904 su construcción. Entre las personas allí inhumadas se encuentra José Uzucudun Pérez de la Riva (1899-1992) benefactor de la obra benéfica de San Martín y miembro del patronato de otras sociedades. Es de destacar su faceta de fotógrafo aficionado cuyo fondo de 958 imágines del siglo XIX y XX se encuentran en el CDIS.

El novedoso planteamiento del diseño se escapa a los cánones estilísticos de producción funeraria de su época: una estructura rectangular que forma la base del enterramiento y que a partir de la cual sus cuatro caras se van reduciendo hasta rematarse por un pequeño templete de cupulilla escamada y cruz.  Casimiro fue una figura  denostada en su tiempo si bien otros han sabido destacar su notabilidad, como Sazatornil, al señalar que: “representa el extremo más intelectualizado de la arquitectura cántabra de fin de siglo, creando un nutrido grupo de edificios referenciales, que, en su auténtico espíritu ecléctico, dan forma arquitectónica de la sociedad que lo genera”.

 

 

Panteón de la familia Uzcudn. 1935-1940. Fondo José Uzcudun, Centro de Documentación de la Imagen (CDIS), Ayuntamiento Santander.

Panteón de la familia Uzcudn. 2007. Fondo fotográfico del cementerio de Ciriego.

 

 

Retrato de José Uzcudn. 1940-1950. Fondo José Uzcudun, Centro de Documentación de la Imagen (CDIS), Ayuntamiento Santander.

Panteón de la familia Uzcudn. 2017. Fondo fotográfico del cementerio de Ciriego.

Panteón de la familia Uzcudn. 2017. Fondo fotográfico del cementerio de Ciriego.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

FUENTES:

Fondo José Uzcudun, Centro de Documentación de la Imagen (CDIS), Ayuntamiento Santander.

Fondo fotográfico del cementerio de Ciriego.

Cementerio de Ciriego. Patrimonio cultural del cementerio de Ciriego. Arquitectura, escultura y artes decorativas. Fichas: M09-027-I00, M09-021-M01.

BIBLIOGRAFIA

FLORES-GISPERT, Juan Carlos (2014): “El almacén de la memoria”, El Diario Montañés, 22 de octubre, http://www.eldiariomontanes.es/20080831/santander/almacen-memoria-20080831.html (consultado el 30/09/2017).

BERMEJO LORENZO, Carmen (2005): Las necrópolis de Santander. Evolución histórica y análisis artístico, Santander: Ayuntamiento de Santander y Cementerio Jardín, S.A.

BERMEJO LORENZO, Carmen, Paula ALEGRÍA RODRÍGUEZ y Patricia GÓMEZ CAMUS (2008): Patrimonio cultural del cementerio de Ciriego en Santander. Arquitectura, escultura y artes decorativas, Santander: Cementerio Jardín de Cantabria, S.A.

SAZATORNIL RUIZ, Luis (1996): Arquitectura y desarrollo urbano de Cantabria en el siglo XIX, Santander: Universidad de Cantabria, Colegio Oficial de Arquitectos y Fundación Marcelino Botín.

Noticia Ayuntamiento de Santander

El próximo año la sociedad Cementerio Jardín tendrá un presupuesto de aproximadamente 1,2 millones de euros.

La sociedad Cementerio Jardín realizará el próximo año nuevas inversiones en la mejora de la accesibilidad y la seguridad en el camposanto santanderino con las que se completará la renovación de todas las barandillas del recinto.

La nueva actuación supondrá la sustitución de unos 700 metros lineales de barandillas y cerrará un proceso de mejora iniciado a mediados de 2016 que ha permitido intervenir progresivamente en unos 3.000 metros de barandillas.

En concreto, desde mediados de 2016 se han renovado 2.466 metros de barandillas; este viernes se acaban de adjudicar los trabajos para la sustitución de otros 555 metros por importe de unos 37.000 euros con cargo al presupuesto de este año, y en 2018 se abordarán los últimos 700 metros con los que se completará la renovación de la totalidad de barandillas.

Así lo ha explicado la concejala de Economía y Hacienda y vicepresidenta de la sociedad Cementerio Jardín, Ana González Pescador, tras la reunión del consejo de administración celebrada hoy, en la que también se ha aprobado el presupuesto del próximo ejercicio, que será de aproximadamente 1,2 millones de euros.

El consejo de administración ha acordado también mantener de nuevo congeladas todas las tarifas del cementerio para el próximo año, tanto las correspondientes a la concesión de nichos, como las relativas a la prestación de los diferentes servicios, entre ellos, los de inhumación e incineración.

Según ha señalado González Pescador, se continúa así compatibilizando las inversiones en la mejora de las instalaciones del cementerio y de los servicios prestados, con una política de mantenimiento de las tarifas para los usuarios.

Además de las inversiones en accesibilidad, la edil ha recordado que actualmente están en marcha los trabajos de restauración del panteón de la familia Uzcudun, uno de los pocos monumentos funerarios proyectados por Casimiro Pérez de la Riva, arquitecto municipal artífice del diseño del camposanto santanderino.

Los trabajos, que suponen una inversión de alrededor de 33.000 euros y están siendo ejecutados por la empresa Corten, se prevé que puedan estar finalizados antes de la festividad de Todos los Santos.

Noticia Ayuntamiento de Santander

CIRIEGO, FINALISTA DEL CONCURSO DE CEMENTERIOS DE ESPAÑA EN LAS CATEGORÍAS DE MEJOR HISTORIA DOCUMENTADA Y MEJOR MONUMENTO

  • El miércoles, 13 de julio, comenzará la fase de votación popular a través de la web de la revista Adiós Cultural, revistaadios.es
  • La concejala Ana González Pescador anima a los vecinos a votar por Ciriego para que sea uno de los ganadores del concurso, al que se han presentado 68 candidaturas de 37 cementerios españoles
  • El jurado ha valorado la historia que documenta el traslado de los restos de la bailaora Carmen Amaya y el valor artístico del panteón de Adolfo Pardo, de estilo neorrománico-bizantino

 

El Cementerio de Ciriego ha quedado finalista en las categorías de Mejor historia documentada y Mejor monumento del III Concurso de Cementerios de España, un certamen que organiza la revista ‘Adiós’ y patrocina Funespaña y al que se han presentado un total de 68 candidaturas de 37 cementerios españoles.

La fase final del concurso comenzará el próximo miércoles, 13 de julio, cuando se abrirá la votación popular a través de la web www.revistaadios.es, en la que el público podrá elegir a los ganadores de este año.

La concejala de Economía, Hacienda, Contratación y Patrimonio del Ayuntamiento santanderino, Ana González Pescador, ha animado a los vecinos a votar por Ciriego para que sea uno de los ganadores del concurso.

El cementerio de Ciriego es finalista este año en las categoría de Mejor historia documentada, junto a los camposantos de Avilés, la Granja de San Ildefonso, Santa Isabel de Vitoria, Valencia, Polop, Cabra, Alcalá la Real, Álora y Chiclana; y Mejor monumento, distinción a la que también optan los cementerios de Piedrahita, Santa Isabel de Vitoria, Castro Urdiales, Masnou, Villanova i la Geltru, Monturque, Linares, Álora y Chiclana.

En la primera de ellas, Ciriego ha sido seleccionado por la historia del traslado de los restos de Carmen Amaya desde Bagur a la Cripta de la familia Agüero Sánchez Tagle en Ciriego.

La bailaora es una de las personalidades ilustres del camposanto santanderino a quien el pasado año se dedicó la actividad ‘Heroinas: retratos de mujeres ante la adversidad’ en el marco de la Semana para descubrir los cementerios europeos.

Ciriego opta también al galardón al Mejor monumento por el panteón de Adolfo Pardo, de estilo neorrománico-bizantino, proyectado por Javier G. Riancho, arquitecto encargado de la construcción del Palacio de la Magdalena.

El Concurso de Cementerios de España incluye además la categoría Mejor cementerio, y una categoría especial de Medio Ambiente, que será resuelta por un jurado.

Todos los finalistas pasarán a formar parte de la “Guía cultural y turística de cementerios españoles”, que tendrá una sección fija en la página web de la revista una vez finalizado el concurso.

El objetivo de este certamen es que la sociedad conozca el patrimonio que albergan los cementerios, una tarea en la que trabaja desde hace tiempo el Ayuntamiento de Santander organizando visitas y otro tipo de actividades en Ciriego.

 

Nota prensa: Ayuntamiento de Santander

Fotos: Pedro J. CaramésPANTEÓN FAMILIA PARDO
SEPULTURA CARMEN AMAYA

Centenario del viaje del piloto Salvador Hedilla desde Barcelona a Palma de Mallorca

Hoy en el cementerio de Ciriego ha tenido lugar una ofrenda floral ante la sepultura del aviador Salvador Hedilla. Este acto ha sido promovido por “La Asociación de Veteranos del Ejército del aire de Santander”. Este aviador fue un pionero en cuanto a la aviación española se refiere. Nacido en 1882 en Castillo Siete Villas (Arnuero, Cantabria). A los diecisiete años emigró a América y se estableció en Buenos Aires (Argentina). Tras su regreso, en 1913, se hizo aviador ganando diversos premios por sus travesías. Además fue profesor de la Escula Nacional de Pilotos de Getafe. Estuvo casado con la cantante lírica Visitación del Campo. Fallecerá en Prat de LLobregat en 1917 tras un accidente con su monoplano.

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                                                                                                                                                                                                                                Salavador Hedilla (1882-1917).

                                                                                                                                                                                                 Fuente: http://pilotos-muertos.com/2010/Hedilla%20Salvador.html

Música y bomberos en un sábado noche en el cementerio de Santander

Decenas de personas rinden homenaje en Ciriego a ilustres santanderinos de la época del incendio de 1941 como Emilio Pino, alcalde de la ciudad, o el fotógrafo que retrató el siniestro, Tomás Quintana.

Sábado noche en el cementerio. Fue un buen plan para poetas y músicos y para los decenas de ciudadanos de todas las edades que les acompañaron a la hora del crepúsculo. Ciriego se llenó ayer de santanderinos dispuestos a rendir homenaje durante horas a quien fuera alcalde de Santander en el momento del incendio de 1941, Emilio Pino, y al fotógrafo Tomás Quintana (Samot), que tomó las mejores imágenes de la ciudad arrasada: sobre su tumba, para la ocasión, dos viejas cámaras fotográficas.

También hubo tiempo y espacio para la familia Pérez del Molino, una de las más renombradas sagas de comerciantes que sufrieron la catástrofe, sobre cuyo sepulcro se colocó una antigua máquina registradora. Los asistentes rindieron honores, además, a los bomberos y a todos los santanderinos que vivieron el desastre en una de las noches más largas que ha vivido la urbe en su historia, para lo que se contó con la participación de actores de la Escuela de Artes Escénicas del Palacio de Festivales, la Banda Municipal de Música, el Cuerpo de Bomberos, el cuarteto Música Mundi y elrabelista Chema Puente.

El acto se llamó ‘Arde Santander’ y se programó dentro del ciclo para descubrir los cementerios europeos. A ritmo de Mozart, Schubert, Bach o Tchaikovsky se hicieron cinco paradas alrededor del camposanto. En cada una, una breve introducción de los méritos del homenajeado y unos versos, leídos o cantados.

Fernando Abascal fue el encargado de introducir el recorrido («y la vida, ese instante, se volverá puro olvido»), mientras Carlos Alcorta recitó su poema (Redención) ante la tumba de Emilio Pino; Eneko Vilches (La paradoja) en la ofrenda a los bomberos; Jaime Peña (El puro imaginario) en la parada de Pérez del Molino; y Regino Mateo (El instante del fuego) en la sepultura del fotógrafo Quintana.

Noticia DM